¿Qué es un Electroencefalograma (EEG)?
El electroencefalograma (EEG) es una prueba que evalúa la actividad eléctrica de las células nerviosas (neuronas) que están situadas en la corteza cerebral (tejido nervioso que recubre el cerebro). Es una prueba neurofisiológica que evalúa y mide la función de las neuronas desde el punto de vista eléctrico, mediante electrodos que se colocan en el cuero cabelludo de una persona.
Esta prueba permite detectar la actividad cerebral de las neuronas de los dos hemisferios cerebrales y de sus cuatro lóbulos (frontal, temporal, parietal y occipital). No puede detectar la actividad de las neuronas de las áreas profundas del cerebro, ni del cerebelo ni del tronco del encéfalo. Las neuronas cerebrales se comunican a través de impulsos eléctricos y están siempre activas, tanto si la persona está despierta como dormida. Esta actividad eléctrica se manifiesta en forma de ondas de distinta intensidad: baja, moderada y alta.
Esta actividad eléctrica se manifiesta en forma de ondas de diferente frecuencia (las principales frecuencias, de mayor a menor rapidez, de la actividad eléctrica cerebral son los ritmos beta, alfa, theta y delta) y amplitud (que puede ser baja, moderada o alta), que varían según la zona de la corteza cerebral y el estado de la persona (si está despierta o dormida, o si tiene o no una lesión cerebral o una epilepsia).
¿Para qué se recomienda?
El electroencefalograma (EEG) es uno de los estudios principales para diagnosticar la epilepsia. En los pacientes con epilepsia, el EEG suele detectar ondas anormales (también llamadas epileptiformes) que destacan frente al resto de ondas normales. El EEG servirá para saber si la epilepsia es generalizada, si las ondas epileptiformes afectan a ambos hemisferios al mismo tiempo, o si es más focal, cuando estas ondas anormales están localizadas en una parte concreta de la corteza cerebral.
En los pacientes con epilepsia, esta prueba, además de utilizarse para el diagnóstico, se puede emplear para el seguimiento clínico o para la retirada o introducción de la medicación antiepiléptica.
El EEG también sirve para detectar múltiples trastornos cerebrales como:
- Estatus epiléptico no convulsivo
- Estatus epiléptico convulsivo
- Síndromes epilépticos específicos como las ausencias
- Pseudocrisis: de ataques epilépticos sin disfunción del sistema nervioso
- Síndrome de Lennox-Gastaut: un tipo de epilepsia infantil.
- Síndrome de West: encefalopatía epiléptica que se inicia en el primer año de vida.
- Epilepsia Rolándica: epilepsia focal infantil.
- Encefalopatías de cualquier origen (metabólico, infeccioso, tóxico)
- Encefalitis herpética: grave infección del sistema nervioso central.
- Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob: trastorno degenerativo de progresión rápida que provoca demencia.
- Comas de origen incierto
- Hipoxias cerebrales: falta de oxígeno en el cerebro.
El electroencefalograma también se realiza para el diagnóstico de la muerte encefálica. Ésta suele confirmarse con un “EEG plano”, que no es reactivo a estímulos dolorosos ni a estimulación luminosa intermitente.
¿Cómo prepararse?
Los días antes de la prueba el paciente debe:
Tomar la medicación habitual, sin cambiar la frecuencia ni la dosis (esto es especialmente importante respecto a los medicamentos antiepilépticos).
Mantener unos horarios regulares
Evitar introducir nuevos medicamentos
Evitar consumir drogas
Evitar el exceso de alcohol
Evitar el consumo de cafeína.
Lavarse el cabello la noche anterior al día del estudio, sin utilizar aerosoles con lacas, ni crema tipo brillantina. Estos productos para el cabello pueden dificultar que los electrodos se adhieran al cuero cabelludo correctamente y hacer que se caigan a la mitad del registro.
En algunas ocasiones, el médico pedirá que el electroencefalograma se realice después de una privación de sueño de un día. Esto supone que el paciente no debe dormir la noche anterior a la prueba, que en estos casos se realiza a primera hora de la mañana.
¿Cómo se realiza?
Para poder realizar un electroencefalograma (EEG) se necesita material adecuado y un técnico experto en la técnica.
El material consiste en:
- Cinta métrica
- Lápiz de color de punta gruesa
- Bastoncillos
- Electrodos de superficie
- Pasta limpiadora del cuero cabelludo
- Pasta conductora (que fijará el electrodo sobre el cuero cabelludo y facilitará el registro de la actividad eléctrica cerebral).
- Gasas
- Caja de entradas a un amplificador de señal
- Aparato digital de adquisición y revisión del registro
Los electrodos deben ser colocados de tal modo que permitan registrar la actividad eléctrica de manera eficiente y con el mínimo de distorsión. Los electrodos se colocan en el cuero cabelludo de forma que no causen dolor ni se desplacen durante toda la prueba. Deben colocarse cubriendo todas las regiones de la corteza cerebral y la línea media. Se colocan 21 electrodos y cada uno recibe un nombre (frontopolar, frontal, central, parietal y occipital) y una localización (izquierda, derecha, línea media).
Para garantizar que los electrodos se encuentran en las áreas anatómicas en posición correcta y simétrica, la colocación requiere unos 30 minutos. Se coloca un electrodo en cada lóbulo de la oreja y a los lados de los ojos, lo que permitirá realizar un electrooculograma para valorar también los movimientos de los ojos, que a menudo alteran el registro electroencefalográfico. Es muy útil que el registro del EEG esté sincronizado con un registro de vídeo, para ver posibles crisis epilépticas o movimientos normales.
El EEG se registra durante un mínimo de 30 minutos (en algunos casos específicos puede ser más largo, por ejemplo, de 1 hora si ha habido privación de sueño la noche previa), y el paciente suele estar tumbado en una cama o sentado en un sofá cómodo. Se le pide que abra y cierre los ojos y que realice una respiración rápida y profunda durante 3 minutos. Al inicio o al final de la prueba, se colocará una luz de alta intensidad frente a sus ojos y se generarán destellos de luz sobre los ojos cerrados a diferentes frecuencias.
¿Puedo tomar mi medicación?
Sí. La prueba debe realizarse en las condiciones habituales del paciente, para que sea representativa de lo que le ocurre últimamente. Por ello, el paciente debe seguir tomándose los medicamentos habituales (mismo número de pastillas y mismas horas), especialmente los que se utilizan contra la epilepsia.
¿Qué sucede durante la prueba?
Antes de la prueba, el técnico medirá la cabeza del paciente y marcará la superficie del cuero cabelludo con un lápiz especial de punta gruesa en unos puntos concretos, para indicar dónde deben colocarse los electrodos. También aplicará un gel sobre el cuero cabelludo para colocar los electrodos junto con una pasta conductora, para que se adhieran de forma correcta y para mejorar la calidad del registro.
Durante la prueba, los electrodos se conectan con cables conductores a la caja de entradas que amplifica la señal de las ondas cerebrales, y se realiza el registro en un ordenador.
Al paciente se le invita a estar relajado con los ojos cerrados, en una posición cómoda en una cama o en un sillón. En varios momentos, el técnico pedirá que abra y cierre los ojos. Se le pedirá que respire de forma rápida y profunda durante 3 minutos.
Se le colocará una luz delante de los ojos que emitirá ráfagas intermitentes a diferentes frecuencias durante 2 minutos (entre ráfaga y ráfaga se pedirá al paciente que abra los ojos). Si el paciente ha realizado una privación de sueño la noche anterior, se bajará la intensidad de la luz de la habitación y se invitará al paciente a relajarse y dormirse en la cama.
En situaciones especiales, dependiendo de las características del paciente y del registro, se le pedirá que realice algunos cálculos simples, que lea un párrafo, observe una imagen fija u abra y cierre la mano.
Toda la prueba está supervisada por un técnico que será responsable de la calidad del registro y anotará cualquier incidencia. Al paciente se le pide que si nota alguna anormalidad durante el registro avise al técnico.
¿Cuánto dura?
El registro del electroencefalograma (EEG) convencional suele durar 30 minutos, y la preparación del paciente para la prueba también toma aproximadamente 30 minutos (duración total de aproximadamente 1 hora).
El registro del EEG con privación de sueño tiene una duración de 60 minutos (con los 30 minutos de montaje, el proceso completo dura aproximadamente 1 hora y media). Consiste en dos partes. La primera parte (30 minutos) es la misma que el EEG convencional. En la segunda parte (30 minutos siguientes), se atenúa la luz de la habitación y se invita al paciente a dormir durante 30 minutos. En estos casos, la estimulación luminosa intermitente puede realizarse al final del registro.
El registro EEG para el diagnóstico de muerte encefálica debe durar 30 minutos e incluirá la estimulación luminosa intermitente en dos ocasiones y la aplicación de estímulos dolorosos al paciente para verificar que el registro no cambia.
En situaciones especiales, el médico puede solicitar un registro EEG durante varias horas o incluso varios días (monitorización EEG), para lo cual se aplicará una solución en el cuero cabelludo para evitar que los electrodos se desprendan.
¿Qué sucede después del Electroencefalograma (EEG)?
Al finalizar la prueba, el técnico retira los electrodos con unas gasas y alcohol, de una forma ordenada y esmerada para no dañar el cuero cabelludo al paciente. Durante este período de tiempo, que suele durar 5-10 minutos, el técnico preguntará al paciente si ha notado algo anormal durante la prueba. Posteriormente, el paciente puede abandonar su centro hospitalario.
El registro queda almacenado digitalmente y será revisado por un médico que deberá realizar un informe. En el informe debe constar el nombre del paciente, su edad y sexo, la medicación que toma, el motivo de consulta y la fecha de la realización e informe de la prueba. En el informe deben aparecer las condiciones técnicas, los resultados, su interpretación, y las conclusiones. El informe del EEG debe llegar al médico que ha solicitado la prueba, y de acuerdo con el resultado se actuará de la forma más conveniente dentro del contexto de cada paciente.
¿Cuáles son las posibles complicaciones?
El electroencefalograma (EEG) es una prueba segura que se utiliza desde hace más de 100 años. Durante un EEG los electrodos no transmiten ninguna sensación, ni producen dolor, ni emiten descargas, sólo registran las ondas cerebrales. El gel adherente y la pasta conductora no producen alteraciones ni provocan alergias. Es posible, que si los electrodos no se han colocado de forma delicada puedan producir una pequeña irritación en el cuero cabelludo que desaparecerá al cabo de algunas horas.
Situaciones de especial atención
El electroencefalograma (EEG) permite detectar actividad epiléptica y, por ello, durante la prueba se realizan las llamadas técnicas de provocación, como la hiperventilación durante tres minutos, la estimulación luminosa intermitente y la aparición de sueño tras su privación la noche anterior. Estas maniobras facilitan la detección de actividad epileptiforme.
Estas técnicas también pueden provocar, aunque con un riesgo muy bajo, crisis epilépticas. Si, durante la prueba el paciente presenta convulsiones o pérdida de conciencia, el técnico presionará un botón de alarma para que acuda un médico de inmediato.
En caso de que ocurra una crisis epiléptica, lo primero que se debe hacer es actuar con profesionalidad y mantener la calma, ya que habitualmente el paciente se recuperará por completo unos minutos después de la crisis. Se deben apartar objetos con los que pueda golpearse y aflojar la ropa demasiado ajustada (cinturón, cuello de la camisa, corbata). No se debe colocar ningún objeto entre los dientes. Cuando las convulsiones hayan cesado, se recomienda colocarlo de lado para evitar que, si hay vómito, este se quede en la boca o pase al sistema respiratorio. También es importante asegurarse de que la boca y las vías respiratorias estén despejadas. Se debe observar lo que ocurre durante la crisis (desviación de la cabeza, secuencia de movimientos, etc.).
Durante los EEG, se graba rutinariamente en vídeo al paciente y, si ocurre una crisis, esto permitirá revisar posteriormente sus características y correlacionarlas con el registro EEG simultáneo.
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Publicado: 27 de abril del 2022
Actualizado: 27 de abril del 2022
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