El estudio lo ha dirigido el Grupo de Trabajo en Trastorno Bipolar del Psychiatric Genomics Consortium, un grupo internacional formado por más de 800 investigadores de 40 países, en el que participan profesionales del Hospital Clínic-IDIBAPS y del Hospital Vall d’Hebron, todos ellos investigadores del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM).
Un trastorno con un alto componente genético
El trastorno bipolar es una trastorno mental crónico que afecta a entre 40 y 50 millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la alternancia de episodios depresivos y episodios de manía o hipomanía (estados de ánimo eufóricos o irritables). Esta condición puede tener un impacto profundo en la vida diaria si no se trata de forma adecuada, convirtiéndose en un importante problema de salud pública.
Tiene una base genética significativa, con una heredabilidad estimada entre el 60% y el 80%. Sin embargo, identificar los genes específicos implicados ha sido un gran desafío debido a la complejidad de esta enfermedad, que combina factores genéticos y ambientales.
Caracterizar a nivel genético el trastorno bipolar
Para este estudio se ha llevado a cabo un macroestudio de asociación genómica, que combina los resultados de varios estudios genéticos para identificar con mayor precisión las variantes genéticas asociadas con una enfermedad o un rasgo. En total se han incluido más de 158.000 pacientes con trastorno bipolar y 2,8 millones de personas sin el trastorno y se han comparado los genes de los dos grupos para descifrar las diferencias existentes. La característica más importante es que, por primera vez, se incluyen personas de todos los continentes.
En el estudio se han identificado 337 variantes significativas a nivel genómico (GWS) que son independientes entre sí y que están agrupadas en 298 regiones específicas del genoma (loci). Esto supone una identificación cuatro veces superior a la de cualquier estudio previo. Estas variantes genéticas están relacionadas con las causas del trastorno y con la plasticidad y la trasmisión de señales en el cerebro.
Al combinar los resultados de técnicas avanzadas de mapeo genético, como el fine-mapping (mapeo fino) y otras estrategias para vincular variantes genéticas con genes específicos, se identificaron 36 genes confiables que están relacionados con las causas o el desarrollo del trastorno bipolar.
Además, los investigadores han encontrado diferencias genéticas en función del subtipo de trastorno bipolar de los pacientes. Así, en las cohortes con una gran proporción de pacientes con trastorno bipolar de tipo I, se encontró una mayor relación genética con la esquizofrenia; mientras que en la cohorte con más casos de pacientes con trastorno bipolar de tipo II, había una mayor correlación genética con el trastorno depresivo mayor y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
“Con este estudio ahora se da un gran paso adelante para entender mejor cómo es este trastorno, sus causas, y con un poco más de tiempo, para desarrollar nuevos y mejores tratamientos”, apunta el Dr. Eduard Vieta, jefe del Servicio de Psiquiatría del Clínic y del grupo Trastornos bipolares y depresivos del IDIBAPS.
Referencia del estudio:
Characterising the genetic landscape of bipolar disorder yields novel biological insights. Nature. DOI: https://www.nature.com/articles/s41586-024-08468-9