La cirugía de Alta Definición en 3D, aplicable a cualquier intervención de tipo laparoscópico, permite reducir considerablemente el tiempo de quirófano al mejorar la visibilidad de la zona a operar mediante la incorporación de la dimensión de la profundidad. Como explica el Dr. de Lacy: "Intervenciones que anteriormente requerían cinco horas, con esta técnica se reducen a dos (...) Hay planos realmente complicados de visualizar como los de la próstata o el recto que, gracias a este nuevo sistema, ahora abordamos perfectamente. Nos permite ver la zona con profundidad e incluso percibir la textura del tejido".
Ventajas respecto al 2D
La videolaparoscopia en 2D dispone de una óptica y un procesador, mientras que con el nuevo sistema tridimensional las imágenes son captadas por dos ópticas y pasan a dos procesadores diferentes que se remiten a un mezclador que combina las imágenes. El resultado de esta superposición de imágenes es lo que el cirujano visualizará con las gafas en las pantallas del quirófano. A diferencia de las imágenes conseguidas en 3D hace años, la nueva tecnología de Alta Definición mejora sustancialmente la calidad proyectada.