La intervención realizada por el equipo del Clínic se realiza a través de la vena femoral, con una incisión de menos de 1 cm y sin herida quirúrgica. Se introduce un catéter por este medio hasta la aurícula derecha del corazón. A través del catéter se introducen posteriormente uno o más clips que permiten mejorar el cierre de los velos que conforman la válvula tricúspide, de forma que se reduce la regurgitación valvular.
El control clínico y ecocardiográfico a los 2 meses de la intervención ha confirmado una mejoría sintomática, con reducción del ahogo y los edemas, así como una reducción mantenida de la insuficiencia de la válvula.